Introducción, y una pequeña aclaración
Saludos. Pueden llamarme Angus, y soy una persona común y corriente. Sin embargo, lo que les vengo a contar probablemente sacuda las certezas o al menos las emociones de algunos de ustedes, pues no es tan común como se podría esperar. Para otros, sin embargo, no habrá problema en asimilar mi experiencia.
Ah, sí, ¿ya vieron el título, no? No es ningún engaño para captar su atención. Realmente les contaré la experiencia personal que tuve con el desarrollo de ciertos poderes, desde cómo lo hice, hasta los detalles sobre cómo afectó mi vida el transformarme en un esper - dirán algunos -.
Antes que nada, manteniendo nuestra atención en el título, quiero aclarar que las comillas en "sobrenaturales" han sido colocadas partiendo desde la base de que nada es sobrenatural, pues oficializado o no por la ciencia o por la doxa (las creencias y tradiciones de una sociedad), ningún elemento de nuestro entorno escapa a las leyes de la naturaleza. Por lo tanto, no hay "sobre-natural", y por razones lógicas, aún si lo hubiese, no podríamos demostrarlo ni entender el proceso del mismo (lo que no nos permitiría provocarlo), sino tan solo observar sus efectos. Ya cuando es posible el entendimiento del proceso hay lógica y hay ley, pues las dos palabras están contenidas en el concepto de "logos". Logos es lógica y ley, camino y verdad, pues son inseparables. La encontrarán en la Biblia a menudo refiriéndose al Cristo, y traducida como "Verbo", de hecho. Entonces, nada sale de la lógica, nada sale de la ley. Todo está regido bajo un mismo orden.
En otras palabras, no dejen ningún aspecto del relato ni de sus experiencias de la vida en la ignorancia, tildándolo de "sobre-natural" o "paranormal". Con este espíritu quiero que recorramos los eventos que cambiaron mi vida hace ya bastantes años. Recuerden que leyes las hay, y quizás así también podamos entender que a partir de este momento, ya no hablaremos de estos tópicos como si se tratasen de un juego.
Simplemente aclaro esto para ir rompiendo un poco los conceptos errados que glorifican quizás a esas facultades tan poco comunes en nuestros tiempos poniéndolas en un pedestal por encima de las leyes de la naturaleza, haciéndolas a su vez convenientemente inofensivas, pues si están por encima de las leyes, ¿quién juzgará al que las manipule? Sin más, comencemos.
El comienzo de todo
Básicamente, durante mi adolescencia, aunque siempre muy curioso, despertó en mí un interés grandioso por lo "paranormal" debido a la simple razón de haber visto anuncios sobre videntes y astrólogos en la Internet prometiendo resolver todos tus problemas por un módico precio. Sinceramente, en esa época no tenía ni los medios monetarios (ya que no poseía una tarjeta de crédito debido a mi edad) ni tampoco graves problemas que resolver mediante las promesas de unas personas a las que ni conocía. Yo, lo que quería, era ser como ellos.
Primero me pregunté si realmente existiría eso de los poderes, por lo que comencé a investigar en Internet, y parecía haber muchas personas que lo aseguraban. La historia de la mujer que al ver a su hijo atrapado debajo de un automóvil había levantado el vehículo con sus propias manos circulaba por varios de estos sitios para argumentar que, efectivamente, el humano tiene un gran potencial oculto, y no lo niego, sino que lo reafirmo más que nunca.
Por esa época, el Internet era más caótico que hoy en día. Actualmente, la mayor parte de la actividad circula por rutas más o menos establecidas: Youtube, Facebook, Instagram... Sin embargo, hace tiempo era más como pequeños grupos diversos de gente tratando sobresalir, y por eso mismo las subculturas tenían más visibilidad. Así es que, buscando sobre estas áreas, me llegué a topar con sitios que promovían el vampirismo, sitios de magia negra, etc. Ni me interesaba chupar la sangre de mis vecinos, ni tampoco me convencía lo de matar gallinas negras sobre un pentagrama invertido. Seguí navegando, por lo tanto, y pronto logré reunir bastante información clara sobre lo que a mí me interesaba: cómo desarrollar poderes psíquicos sin sacrificar cabras, y ya.
Encontré lo que buscaba, y lo puse en práctica. Las técnicas sirvieron, pero noté que querer y creer eran mis principales herramientas, además de, por supuesto, la perseverancia. En tan solo cuatro días logré desarrollar la telekinesis, y al décimo día aproximadamente ya podía hacer rodar pelotas de fútbol o deslizar libros sin tocarlos (la levitación nunca se me dio bien) Por supuesto, la euforia que me invadió cuando logré tales cosas fue la antesala de muchas fantasías. Pensé que podría sorprender a muchos, no tener que levantarme para buscar nada, hacer shows de magia espectaculares en donde no hubiera trucos detrás de escena, y hasta creí que podría volverme una clase de justiciero, pues ¡tenía poderes! Y claro, comencé a hacer cálculos: si en cuatro días dominaba el psi-wheel y en diez, cosas como balones, en un mes quizás movería sillas, y, ¡en un año...! ¡Era magnífico! Los fenómenos fueron atestiguados por tres personas de mi confianza que, efectivamente, contemplaron lo que sucedía con asombro.
Con el pasar de los días noté que, si no practicaba, los poderes se me atrofiaban, y ahora entiendo que probablemente esto era porque, tal como suele declararse, kundalini solo se mantiene despierta y en movimiento en tanto que los canales, los centros, y hasta la vibración de la última de nuestras células esté preparada para ello; de no ser así, su tendencia es volver a dormir.
La verdad es que no quería continuar, pues estaba muy fatigado desde que había comenzado con las prácticas. Mi vida era prácticamente mover objetos con mi mente unas horas, y dormir otras varias. A todo esto, mi madre lo vio. Vio lo que hacía, pues mi poder se activaba con el menor pensamiento relacionado a él, y pronto comenzaron a moverse los objetos más ligeros que había a mi alrededor. No pude justificarlo de ninguna manera.
Al ser de creencias cristianas, me instó a ir a la iglesia. Debía tomar una decisión, y acepté ir, pues había comenzado a notar que no solo era la fatiga lo que me agobiaba últimamente. Mis emociones alternaban entre una pesada angustia y el orgullo desmedido, a la vez que notaba cómo los objetos habían comenzado a tomar otra "dimensión" si se me permite el término. Los objetos puntiagudos parecían realmente hundirse en mí cuando me apuntaban, mientras que los que eran esféricos solían llevarme a un estado más homogéneo y estable, pero también podían llegar a hacerme experimentar una especie de expansión que me aumentaba los dolores de cabeza que ya se habían vuelto normales en esos tiempos. Creo que así es como los clarividentes deben ver cuando dicen lograr entender las vibraciones intrínsecas de las formas.
Descansé durante varios días reponiendo energías a pesar de que sabía que, al hacerlo, podía llega a perder mis tan preciados poderes. Sin embargo, ¡la situación me superaba! No encontré ni había manera de sobrellevar aquella fatiga aplastante. Tal como lo intuí, perdí mis poderes, aunque me dí cuenta que ya con un día de práctica podía volver a mover el psi-wheel. Me tentó la idea, pero otra vez llegó la fatiga, y decidí terminar con aquello. Mi vida se había vuelto un infierno, pues solo quería dormir y dormir, y estando despierto las formas resultaban extrañas y "personales", en el sentido que ya he expuesto.
En la iglesia evangélica a la que comencé a asistir, lo primero que hicieron fue desaconsejarme terminantemente proseguir con aquellas prácticas, lo cual ya había hecho, si bien notaba que ellos tampoco creían del todo que realmente pudiera haberlas logrado alguna vez. Me realizaron sus prácticas de sanidad y liberación espiritual para sacar al demonio que podía llegar a haber en mí, más ninguna manifestación extraña hubo, claro.
Sin privilegiar ningún credo por sobre otros para aleccionarlos ni nada parecido, debo reconocer que ir a la iglesia me sirvió de mucho, aún cuando precisamente esa iglesia no fue de la que más "corderos" gozaba, sino que, por el contrario, eran muchos lobos y también muchas serpientes (y aquí no me refiero a kundalini, claro). Los síntomas se agravaron con el tiempo durante varios meses, y hasta desencadenaron algunas reacciones físicas, pero pronto remitieron. Solo comentaré la imagen que aún tengo en mi memoria de uno de los mayores picos de intensidad que alcanzó ese desequilibrio tan nefasto que se dio en mí: en el salón de mi colegio, yo, en medio de la clase, golpeando mi cabeza contra el escritorio una y otra vez, sintiéndome fuera de mi cuerpo, riendo, y con una profunda angustia y una tediosa fatiga que parecían aplastarme. Ni siquiera hablemos de las parálisis del sueño y pesadillas que tuve en esa época.
Por supuesto, llegado este punto, uno bien podría preguntarse, ¿no habrían sido los poderes parte de las ilusiones de una mente desequilibrada? Y teniendo testigos tanto creyentes como incrédulos que atestiguaron los hechos incluso casualmente y que hasta el día de hoy los recuerdan... digamos que se ve poco probable. Además de eso, asistí a dos psicólogos diferentes - aunque no les conté sobre la telekinesis, obviamente -, y encontraron que, aunque tenía algunos comportamientos extraños, no había ninguna psicopatología detrás que pudiera causarlos. Concluyeron que querría llamar la atención o algo por el estilo, si bien yo sabía que no era el caso, pues lo quería era sólo descansar, descansar de todo.
Con el tiempo volvió a mí la sanidad, pero creo que lo peor de todo esto fue que, recién entonces, entendí que había pasado por un período de desequilibrio mental y físico. Y con esto se hace evidente la importancia de desarrollar primero la auto-observación y el discernimiento antes de querer emprender cualquier práctica oculta. No es porque lo digan los maestros o quien sea, sino porque cuando se quieren desarrollar los poderes ocultos, se trabaja con un mismo, y, ¿a qué clase de improvisado, por decirlo de buena manera, se le ocurriría trabajar sobre algo que no ve? ¿Cómo podría el violinista interpretar su música si no conoce su instrumento de antemano? ¿Qué innecesarios peligros correría un carpintero que no sabe ni dónde se encuentra el filo de su caladora o no ve la madera sobre la que debe deslizarlo? Es inevitable la necesidad de conocer el instrumento, el recipiente, sobre y con el cuál se trabajará, antes de querer hacer lo que sea con él. Porque, si trabajan sobre ustedes mismos pero no se conocen, ¡¿cómo esperan ver los resultados cuando aparezcan?! ¿Cómo podrán interpretarlos y saber si han sido los adecuados? ¿Cómo podrán entender el proceso que tuvo lugar, para así repetirlo, o mejorarlo? En resumen, ¿qué esperan hacer si antes no abren los ojos?
Aquí esto se traduce en una necesidad imperiosa de auto-observación antes de querer desarrollar facultades ocultas, pero es que, ya de por sí la razón por la cuál muchos se embarcan en tal camino es debido a la ignorancia de esta necesidad. Cuando quieren tan fervientemente desarrollar los poderes fenoménicos, y sobre todo los que tienen incidencia sobre el mundo físico, ¡es porque no se están observando! El humano tiene esta tendencia a prestarle demasiada atención a lo externo, y reaccionar en condición a ello, pero, ¿qué pasa cuando lo externo no te da lo que quieres? ¿Qué pasa cuando lo externo no te da la felicidad que te mereces, sino que, por el contrario, hasta parece despreciarte muchas veces? Quieres cambiarlo, pues eso es lo único que ves y en lo que siempre has basado tu vida. Entonces ahí quieres poder, porque el poder, antes de ser un sustantivo es un verbo que se define como "tener la capacidad de hacer una determinada cosa". Quieren entonces tener la capacidad de sobreponerse a otros, o quizás de corregir lo que está mal, o de crecer, o lo que sea que según su personalidad y en el momento los haga sentir que están yendo hacia la satisfacción. Bueno, les vengo a avisar que pasé por eso, y muchos son quienes lo han hecho, buscando el poder tanto "sobrenatural" como el político, monetario, o de otros tipos, y todos ellos, de seguir siendo testarudos en su búsqueda errada, han muerto sin saber lo que era tener un minuto de algo similar a la satisfacción.
El poder está en cada uno de nosotros, definitivamente, pero precisamente porque ese poder es tan grande, su contenedor también debe serlo, ¿no? Descubranlo primero; miren más hacia adentro. Y pueden hacer un ejercicio que a mí me ha servido mucho para complementar mis meditaciones, y es que, cuando vean el cielo, una montaña, o algo así de imponente (pueden visualizarlo), y se asombren por su grandeza, recuerden que ustedes están pudiendo concebir ese cielo o esa montaña porque son tan grandes como ellos. ¡Sino no podrían concebirlo! No hay cosa alguna que quepa en un contenedor más pequeño que la cosa misma. Si pueden asombrarse con algo en la vida, sea con la belleza de una flor, la pasión de un deporte, o la grandeza del universo, sepan que tienen la misma razón para asombrarse de ustedes mismos, pues ustedes pueden concebir aquella grandeza gracias a su propia grandeza.
Entonces, mucho hay por descubrir dentro de uno, antes de querer hacer algo con eso, y andar moviendo cosas ciegamente. Enciendan una luz, por más pequeña que sea, antes de querer dar un paso hacia adelante en su "casa", pues de otra manera podrían tropezarse fácilmente. Y aún cuando tengan esa luz, no intenten dar pasos más acelerados de lo que pueden, pues arriesgan de la misma forma caer y perder esa luz lejos de ustedes.
Aprendan dónde están los objetos que estorban y muévanlos. Ordenen a medida que hacen crecer la luz, y así, volviendo a la metáfora del violinista, no solo lograrán pasar el arco por encima de las cuerdas, sino que cada vez podrán tocar armonías más y más sublimes que provoquen diferentes reacciones en ustedes, su principal audiencia. Esas reacciones serán sus poderes, o la base de ellos, y ahí podrán tenerlos y usarlos sin miedo a caer en la vanidad, la locura, o la muerte.
R: No necesitarás preguntarlo. "Algo" te guiará hacia etapas mayores aunque te resistas a ello, y créeme que, si has comprendido la importancia de la cautela en estas materias, intentarás resistirse a avanzar muy rápido. Cuando se está listo para algo, no hay necesidad de hacerlo, sino solo dejarse llevar por ese "algo" que siempre está ahí en lo más profundo y te empuja hacia tu "destino".
P: En el blog he encontrado comentarios de personas que han despertado los poderes y que dicen que todo eso de la consciencia y espiritualidad son basura sin utilidad, ¿qué me dices de eso?
R: Que, si realmente te has topado con esos comentarios, probablemente hayas notado que estos sujetos suelen ser de lo más pedantes, y su lenguaje de lo más caótico, lo que refleja - posiblemente - desequilibrios menores o mayores a nivel psiquico, provocados precisamente por forzar el desarrollo de sus facultades, o bien porque son personas que fracasaron en su búsqueda de poder, y que, como ya reflexionamos, muchas veces está impulsada por un sentimiento de impotencia y frustración despertado por sobre-estimar lo externo. Sea como sea, al final, su fracaso termina siendo un agregado a su colección de frustraciones que últimamente ocasionan traumas a nivel emocional y terminan vagando entre el odio y las ilusiones que ellos mismos se crean.
P: ¿Entonces la gente que ha desarrollado sus facultades ocultas termina loca, y los locos terminan diciendo que desarrollaron sus poderes porque... están locos?
R: No. Por supuesto que también hay gente muy cuerda y bella con poderes, pero, según las enseñanzas que se exponen en el blog, esto puede indicar que en encarnaciones pasadas se enfocaron bastante en esos aspectos, lo que les permitió nacer en esta vida con esas facultades más o menos despiertas, o al menos con una tendencia natural hacia ellas. También están los que realmente han efectuado el desarrollo interno necesario, en esta u otras vidas, lo suficiente como para manejar un cierto nivel de poder realmente admirable. Pero todos esos son pocos.
P: ¿Qué sucedió con tus poderes?
R: La telekinesis no volví a practicarla, y por lo tanto nunca más se dio. No solo es peligrosa por los motivos que ya expuse, sino que, según he oído, y me parece bastante probable, es una habilidad que puede manifestarse inconscientemente sobre el plano físico cuando uno duerme y aún con mayor intensidad. Ahora imagínate lo que pasaría si en vez de mover una pelota conscientemente, mueves algo en tu cuerpo estando dormido, por poner un ejemplo. ¿Qué utilidad tiene semejante cosa, además? Si es por mostrarle algo a los amigos, se les puede mostrar otras cosas, y no lo digo en un sentido erótico. Muestrales tu autentico ser y ya. Si bien es inevitable que, sobre todo en ciertas etapas de la vida, uno pruebe diferentes "máscaras", uno nunca debe tomárselas demasiado en serio. Siempre se debe valorar la autenticidad más que ninguna otra cosa.
Actualmente digamos que tengo alguna que otra sensibilidad más despierta que la gente "profana", pero nada más, y tampoco lo necesito.
P: ¿Sigues yendo a la iglesia?
R: He comenzado a asistir otra vez, aunque a otra iglesia más sana. No estaré de acuerdo con cada cosa que diga e interprete el pastor o los demás miembros, pero aun así puedo aprender cosas que, aunque parezcan básicas, y aunque por un tiempo pensé que ya las entendía, en realidad son de gran provecho, pues fueron más o menos las dichas por el Cristo y por grandes iniciados a lo largo de la historia. Además, y por sobre todo, las fuerzas que se invocan y los procesos que tienen lugar allí, sean sus miembros conscientes o no a nivel esotérico de ellos, son realmente impresionantes. Por supuesto, he visto milagros de sanidad y liberaciones, y aunque parte de ellos los he comprobado como sugestiones, otros sé que son reales.
P: ¿Y si asciendo kundalini?
R: Realmente cansa un poco oír tanto sobre kundalini, los chakras, el tercer ojo, la glandula pineal, y todo eso. Piensa que, tengan el nombre que tengan, sean la cantidad que sean, o tengan el color que tengan ante los ojos de un vidente, solo son conceptos. Son verdaderos y mucho, pero así como me los planteas son conceptos. Es como que me hables del amor sin haberlo conocido; me hablaras de un concepto del que oíste alguna vez, pero no entenderás de que se trata, por lo que será una charla vacía. Ahora, lo que hay detrás del concepto es lo que nos importa, y estamos en la misma entonces: querer despertar los poderes sin más, y hacer cualquier esfuerzo para ello porque sí y ahora, es exactamente como saltar hacia adelante en plena oscuridad en un lugar desconocido.
P: ¿Qué más puedo preguntar?
R: La sección de comentarios está abierta, pero creo que ya he mencionado todo lo que tenía por decir.
Despertando los poderes
Con el pasar de los días noté que, si no practicaba, los poderes se me atrofiaban, y ahora entiendo que probablemente esto era porque, tal como suele declararse, kundalini solo se mantiene despierta y en movimiento en tanto que los canales, los centros, y hasta la vibración de la última de nuestras células esté preparada para ello; de no ser así, su tendencia es volver a dormir.
La verdad es que no quería continuar, pues estaba muy fatigado desde que había comenzado con las prácticas. Mi vida era prácticamente mover objetos con mi mente unas horas, y dormir otras varias. A todo esto, mi madre lo vio. Vio lo que hacía, pues mi poder se activaba con el menor pensamiento relacionado a él, y pronto comenzaron a moverse los objetos más ligeros que había a mi alrededor. No pude justificarlo de ninguna manera.
Al ser de creencias cristianas, me instó a ir a la iglesia. Debía tomar una decisión, y acepté ir, pues había comenzado a notar que no solo era la fatiga lo que me agobiaba últimamente. Mis emociones alternaban entre una pesada angustia y el orgullo desmedido, a la vez que notaba cómo los objetos habían comenzado a tomar otra "dimensión" si se me permite el término. Los objetos puntiagudos parecían realmente hundirse en mí cuando me apuntaban, mientras que los que eran esféricos solían llevarme a un estado más homogéneo y estable, pero también podían llegar a hacerme experimentar una especie de expansión que me aumentaba los dolores de cabeza que ya se habían vuelto normales en esos tiempos. Creo que así es como los clarividentes deben ver cuando dicen lograr entender las vibraciones intrínsecas de las formas.
Descansé durante varios días reponiendo energías a pesar de que sabía que, al hacerlo, podía llega a perder mis tan preciados poderes. Sin embargo, ¡la situación me superaba! No encontré ni había manera de sobrellevar aquella fatiga aplastante. Tal como lo intuí, perdí mis poderes, aunque me dí cuenta que ya con un día de práctica podía volver a mover el psi-wheel. Me tentó la idea, pero otra vez llegó la fatiga, y decidí terminar con aquello. Mi vida se había vuelto un infierno, pues solo quería dormir y dormir, y estando despierto las formas resultaban extrañas y "personales", en el sentido que ya he expuesto.
En la iglesia evangélica a la que comencé a asistir, lo primero que hicieron fue desaconsejarme terminantemente proseguir con aquellas prácticas, lo cual ya había hecho, si bien notaba que ellos tampoco creían del todo que realmente pudiera haberlas logrado alguna vez. Me realizaron sus prácticas de sanidad y liberación espiritual para sacar al demonio que podía llegar a haber en mí, más ninguna manifestación extraña hubo, claro.
Sin privilegiar ningún credo por sobre otros para aleccionarlos ni nada parecido, debo reconocer que ir a la iglesia me sirvió de mucho, aún cuando precisamente esa iglesia no fue de la que más "corderos" gozaba, sino que, por el contrario, eran muchos lobos y también muchas serpientes (y aquí no me refiero a kundalini, claro). Los síntomas se agravaron con el tiempo durante varios meses, y hasta desencadenaron algunas reacciones físicas, pero pronto remitieron. Solo comentaré la imagen que aún tengo en mi memoria de uno de los mayores picos de intensidad que alcanzó ese desequilibrio tan nefasto que se dio en mí: en el salón de mi colegio, yo, en medio de la clase, golpeando mi cabeza contra el escritorio una y otra vez, sintiéndome fuera de mi cuerpo, riendo, y con una profunda angustia y una tediosa fatiga que parecían aplastarme. Ni siquiera hablemos de las parálisis del sueño y pesadillas que tuve en esa época.
Por supuesto, llegado este punto, uno bien podría preguntarse, ¿no habrían sido los poderes parte de las ilusiones de una mente desequilibrada? Y teniendo testigos tanto creyentes como incrédulos que atestiguaron los hechos incluso casualmente y que hasta el día de hoy los recuerdan... digamos que se ve poco probable. Además de eso, asistí a dos psicólogos diferentes - aunque no les conté sobre la telekinesis, obviamente -, y encontraron que, aunque tenía algunos comportamientos extraños, no había ninguna psicopatología detrás que pudiera causarlos. Concluyeron que querría llamar la atención o algo por el estilo, si bien yo sabía que no era el caso, pues lo quería era sólo descansar, descansar de todo.
Final, y una pequeña reflexión
Aquí esto se traduce en una necesidad imperiosa de auto-observación antes de querer desarrollar facultades ocultas, pero es que, ya de por sí la razón por la cuál muchos se embarcan en tal camino es debido a la ignorancia de esta necesidad. Cuando quieren tan fervientemente desarrollar los poderes fenoménicos, y sobre todo los que tienen incidencia sobre el mundo físico, ¡es porque no se están observando! El humano tiene esta tendencia a prestarle demasiada atención a lo externo, y reaccionar en condición a ello, pero, ¿qué pasa cuando lo externo no te da lo que quieres? ¿Qué pasa cuando lo externo no te da la felicidad que te mereces, sino que, por el contrario, hasta parece despreciarte muchas veces? Quieres cambiarlo, pues eso es lo único que ves y en lo que siempre has basado tu vida. Entonces ahí quieres poder, porque el poder, antes de ser un sustantivo es un verbo que se define como "tener la capacidad de hacer una determinada cosa". Quieren entonces tener la capacidad de sobreponerse a otros, o quizás de corregir lo que está mal, o de crecer, o lo que sea que según su personalidad y en el momento los haga sentir que están yendo hacia la satisfacción. Bueno, les vengo a avisar que pasé por eso, y muchos son quienes lo han hecho, buscando el poder tanto "sobrenatural" como el político, monetario, o de otros tipos, y todos ellos, de seguir siendo testarudos en su búsqueda errada, han muerto sin saber lo que era tener un minuto de algo similar a la satisfacción.
El poder está en cada uno de nosotros, definitivamente, pero precisamente porque ese poder es tan grande, su contenedor también debe serlo, ¿no? Descubranlo primero; miren más hacia adentro. Y pueden hacer un ejercicio que a mí me ha servido mucho para complementar mis meditaciones, y es que, cuando vean el cielo, una montaña, o algo así de imponente (pueden visualizarlo), y se asombren por su grandeza, recuerden que ustedes están pudiendo concebir ese cielo o esa montaña porque son tan grandes como ellos. ¡Sino no podrían concebirlo! No hay cosa alguna que quepa en un contenedor más pequeño que la cosa misma. Si pueden asombrarse con algo en la vida, sea con la belleza de una flor, la pasión de un deporte, o la grandeza del universo, sepan que tienen la misma razón para asombrarse de ustedes mismos, pues ustedes pueden concebir aquella grandeza gracias a su propia grandeza.
Entonces, mucho hay por descubrir dentro de uno, antes de querer hacer algo con eso, y andar moviendo cosas ciegamente. Enciendan una luz, por más pequeña que sea, antes de querer dar un paso hacia adelante en su "casa", pues de otra manera podrían tropezarse fácilmente. Y aún cuando tengan esa luz, no intenten dar pasos más acelerados de lo que pueden, pues arriesgan de la misma forma caer y perder esa luz lejos de ustedes.
Aprendan dónde están los objetos que estorban y muévanlos. Ordenen a medida que hacen crecer la luz, y así, volviendo a la metáfora del violinista, no solo lograrán pasar el arco por encima de las cuerdas, sino que cada vez podrán tocar armonías más y más sublimes que provoquen diferentes reacciones en ustedes, su principal audiencia. Esas reacciones serán sus poderes, o la base de ellos, y ahí podrán tenerlos y usarlos sin miedo a caer en la vanidad, la locura, o la muerte.
Preguntas y respuestas.
(Según mi experiencia, pues recuerden que no soy ni un maestro ni tampoco el estudiante más avanzado del condado)
P: ¿Cómo sé si ya he desarrollado la capacidad de auto-observación, y la armonía y control necesarios para empezar a despertar mis poderes?
R: No necesitarás preguntarlo. "Algo" te guiará hacia etapas mayores aunque te resistas a ello, y créeme que, si has comprendido la importancia de la cautela en estas materias, intentarás resistirse a avanzar muy rápido. Cuando se está listo para algo, no hay necesidad de hacerlo, sino solo dejarse llevar por ese "algo" que siempre está ahí en lo más profundo y te empuja hacia tu "destino".
P: En el blog he encontrado comentarios de personas que han despertado los poderes y que dicen que todo eso de la consciencia y espiritualidad son basura sin utilidad, ¿qué me dices de eso?
R: Que, si realmente te has topado con esos comentarios, probablemente hayas notado que estos sujetos suelen ser de lo más pedantes, y su lenguaje de lo más caótico, lo que refleja - posiblemente - desequilibrios menores o mayores a nivel psiquico, provocados precisamente por forzar el desarrollo de sus facultades, o bien porque son personas que fracasaron en su búsqueda de poder, y que, como ya reflexionamos, muchas veces está impulsada por un sentimiento de impotencia y frustración despertado por sobre-estimar lo externo. Sea como sea, al final, su fracaso termina siendo un agregado a su colección de frustraciones que últimamente ocasionan traumas a nivel emocional y terminan vagando entre el odio y las ilusiones que ellos mismos se crean.
P: ¿Entonces la gente que ha desarrollado sus facultades ocultas termina loca, y los locos terminan diciendo que desarrollaron sus poderes porque... están locos?
R: No. Por supuesto que también hay gente muy cuerda y bella con poderes, pero, según las enseñanzas que se exponen en el blog, esto puede indicar que en encarnaciones pasadas se enfocaron bastante en esos aspectos, lo que les permitió nacer en esta vida con esas facultades más o menos despiertas, o al menos con una tendencia natural hacia ellas. También están los que realmente han efectuado el desarrollo interno necesario, en esta u otras vidas, lo suficiente como para manejar un cierto nivel de poder realmente admirable. Pero todos esos son pocos.
P: ¿Qué sucedió con tus poderes?
R: La telekinesis no volví a practicarla, y por lo tanto nunca más se dio. No solo es peligrosa por los motivos que ya expuse, sino que, según he oído, y me parece bastante probable, es una habilidad que puede manifestarse inconscientemente sobre el plano físico cuando uno duerme y aún con mayor intensidad. Ahora imagínate lo que pasaría si en vez de mover una pelota conscientemente, mueves algo en tu cuerpo estando dormido, por poner un ejemplo. ¿Qué utilidad tiene semejante cosa, además? Si es por mostrarle algo a los amigos, se les puede mostrar otras cosas, y no lo digo en un sentido erótico. Muestrales tu autentico ser y ya. Si bien es inevitable que, sobre todo en ciertas etapas de la vida, uno pruebe diferentes "máscaras", uno nunca debe tomárselas demasiado en serio. Siempre se debe valorar la autenticidad más que ninguna otra cosa.
Actualmente digamos que tengo alguna que otra sensibilidad más despierta que la gente "profana", pero nada más, y tampoco lo necesito.
P: ¿Sigues yendo a la iglesia?
R: He comenzado a asistir otra vez, aunque a otra iglesia más sana. No estaré de acuerdo con cada cosa que diga e interprete el pastor o los demás miembros, pero aun así puedo aprender cosas que, aunque parezcan básicas, y aunque por un tiempo pensé que ya las entendía, en realidad son de gran provecho, pues fueron más o menos las dichas por el Cristo y por grandes iniciados a lo largo de la historia. Además, y por sobre todo, las fuerzas que se invocan y los procesos que tienen lugar allí, sean sus miembros conscientes o no a nivel esotérico de ellos, son realmente impresionantes. Por supuesto, he visto milagros de sanidad y liberaciones, y aunque parte de ellos los he comprobado como sugestiones, otros sé que son reales.
P: ¿Y si asciendo kundalini?
R: Realmente cansa un poco oír tanto sobre kundalini, los chakras, el tercer ojo, la glandula pineal, y todo eso. Piensa que, tengan el nombre que tengan, sean la cantidad que sean, o tengan el color que tengan ante los ojos de un vidente, solo son conceptos. Son verdaderos y mucho, pero así como me los planteas son conceptos. Es como que me hables del amor sin haberlo conocido; me hablaras de un concepto del que oíste alguna vez, pero no entenderás de que se trata, por lo que será una charla vacía. Ahora, lo que hay detrás del concepto es lo que nos importa, y estamos en la misma entonces: querer despertar los poderes sin más, y hacer cualquier esfuerzo para ello porque sí y ahora, es exactamente como saltar hacia adelante en plena oscuridad en un lugar desconocido.
P: ¿Qué más puedo preguntar?
R: La sección de comentarios está abierta, pero creo que ya he mencionado todo lo que tenía por decir.





Hola! Coloqué este mismo comentario en el blog de Cid, pero lo vuelvo a colocar por aquí porque quisiera que lo leyeras.
ResponderEliminarPrimero que todo, quisiera decirte que considero que es real lo que dices por la simple razón de que yo pasé por experiencias muy similares a las tuyas. Desde pequeña tuve experiencias con lo esotérico y muchas personas cercanas a mí pudieron evidenciar lo anterior.
A lo largo del tiempo y al llegar a la adolescencia, mi deseo por encontrar explicación a las situaciones que viví me hizo llegar a una página web que ofrecía una especie de curso que enseñaba a desarrollar habilidades "paranormales". Debido a que en ese entonces me encontraba aún muy pequeña no dudé en ningún momento de su contenido y practiqué sus ejercicios. Estos consistían en aprender a controlar los pensamientos y a meditar, e iban ascendiendo en complejidad hasta alcanzar la apertura de los chakras con diversos mantras y mudras.
No sé si la edad tuvo que ver, pero considero que la inocencia y la voluntad de aquel entonces me hicieron experimentar numerosas experiencias extrasensoriales. Incluso en dos ocasiones, personas desconocidas se me acercaron en la calle a contarme cosas paranormales que podían ver en mí. La cuestión es que un año después de practicar los ejercicios manifesté una apertura parcial de la kundalini. Debo advertir que esta es una energía tan peligrosa, que puede afectarte incluso a nivel físico si se sale de control. En mi caso esta energía, ante mis ojos y el de los demás, en un plazo de cinco minutos provocó que la piel de mi cuerpo se enrojeciese y me generó la sensación de estar siendo quemada tanto por dentro como por fuera. Debido a la intensidad de lo anterior tuve que ir a urgencias, pero cuando llegué mi cuerpo había vuelto a la normalidad.
Tiempo después me llamó la atención la telekinesis por unos vídeos que vi de personas moviendo la psiwheel. Practiqué durante una semana aproximadamente hasta que logré moverla a la dirección que quería voluntariamente. Me pasó lo mismo que a ti. Empecé a tener muchísimos desequilibrios emocionales a raíz de eso y decidí dejar de practicarlo.
Hoy en día debo decir que, si no estás preparado tanto mental como espiritualmente, el querer desarrollar artificialmente estas habilidades va a desequilibrar gran parte de tu ser, pudiendo llegar a provocar daños no solo a tu mente sino también a tu cuerpo físico. Al igual que tú, como lo dejé de practicar y ha pasado mucho tiempo desde entonces, dichas habilidades ya no se manifiestan.
Considero que este tipo de experiencias actuaron como una especie de "cebo" para dedicarle más a mi desarrollo espiritual y a otros aspectos que contribuyeron en mi crecimiento personal. El poder no importa cuando no eres capaz ni siquiera de controlarte a ti mismo. Ahora me importa más conocerme realmente como soy y darme cuenta del valor que tengo como persona. Debemos aprovechar cada instante, dejando de vivir en el pasado y valorar más el presente para actuar y hacer las cosas en el momento en que deben ser realizadas, y de tal manera aprovechar cada oportunidad que te brinda la vida.
Agradezco mucho tu texto. Me gusto en especial la siguiente parte: “Si pueden asombrarse con algo en la vida, sea con la belleza de una flor, la pasión de un deporte, o la grandeza del universo, sepan que tienen la misma razón para asombrarse de ustedes mismos, pues ustedes pueden concebir aquella grandeza gracias a su propia grandeza”. Me alegro de que hayas alcanzado esta conclusión.